lunes, 6 de febrero de 2012

En los inviernos más fríos, más contaminación


Los inviernos, donde hay temperaturas más bajas, provocan más polución. Esta es la conclusión de un estudio realizado por un grupo de investigadores suecos, que han estudiado la situación en que las bajas presiones, que hay en la zona sur de Europa y se encarga de desplazar el aire frío, desde la zona polar o, incluso, desde la región de Siberia. Esto provoca que las concentraciones de óxido de nitrógeno (NO y NO2) aumenten en la atmósfera y se reduzca la calidad del aire de las ciudades. Eso sí, todo va a depender de la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), que es una conocida fluctuación, dentro de la diferencia de presión, en el nivel del mar, que se produce a causa de las bajas presiones de Islandia y las altas presiones de las Azores. Cuando el resultado de la NAO, que durante la estación del invierno es lo más común, los vientos de las latitudes altas van a circular, con fuerza, de oeste a este -o sea, paralelos al Ecuador-, lo que hace que el frío que se genera en la zona del Ártico, se puede extender a otras partes del mundo. En estas ocasiones, las borrascas que tienen lugar en el Atlántico van a tener un pasillo, que van a ayudar que avancen y provocará los inviernos con lluvias y muy suaves, típicos de Londres y en otras urbes del continente europeo. Cuando la NAO posee una fase negativa, el frío va a mandar en el continente y, en ese momento, la contaminación se va a aumentar en el aire, de una manera bastante considerable.
Foto: fuente

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