Uno
de los primeros pasos ha sido la evacuación del combustible, que se
ha gastado, que, de manera habitual, se suele colocar en piscinas,
que están ubicadas en las propias centrales nucleares, para poder
enfriar el material y que se pueda almacenar, de una manera temporal.
El agua de las piscinas se va a evaporar, incluso, durante el proceso
de evacuación y se va a convertir en lodos, que se pueden tratar, de
la misma manera, que si fueran residuos sólidos. De esta manera, se
ha empezado a cortar los componentes internos de dicho reactor, uno
de los procesos, que son más delicados,d entro del desmantelamiento
y que podría durar unos dos años y medio. Este proceso está
robotizado y lo van a llevar a cabo las máquinas que se están
manejando por ordenador. Por otro lado, se va a realizar bajo el agua
ya que dicho elemento se encarga de aislar la radiación. Antes de
que tenga lugar el desmantelamiento, el viejo edificio de turbinas se
va a adecuar como si fuera un edificio accesorio. Todos los
materiales van a ser cortados y se van a transferir a este nuevo
centro de operaciones, donde se van a colocar bloques, que se van a
rellenar de hormigón. Estos bloques van a ser trasladados, en
función de la actividad radiológica, al ATC de El Cabril (que está
en Córdoba), en el caso de los residuos de baja y media actividad.
Los residuos de alta actividad ira al ATC de Villar de Cañas (en
Cuenca).
Foto: fuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario