Todo lo que hemos dicho, en otro artículo, sería posible, realmente, si el “enemigo” no fuera un microorganismo? Parece que sí y que, por otro lado, puede aplicarse a patologías, que no fueran infecciosas, aunque el mecanismo va a ser distinto, de una manera ligera. Una de las vacunas más deseada, es la del cáncer. En este caso, a través de una vacuna terapéutica, se busca que el organismo enseñe a reconocer y a eliminar las células propias, que van a causar la enfermedad. Con esta idea en la cabeza, se podrían diseñar diversos preparaciones, para luchar contra el cáncer. El blanco son proteínas, que son específicas del tumor, que sólo se van a encontrar en las células cancerígenas. Un ejemplo de este nuevo tipo de vacuna, es la que está diseñada contra el cáncer de páncreas. Para su diseño se emplean unas proteínas, que se conocen como mucinas, las cuales se han expresado en exceso, en las células tumorales de dicho órgano. El sistema inmunitario del paciente va a aprender a poder reconocer este tipo de proteínas y va a atacar al tumor. La famosa compañía israelí Vaxil BioTherapeutics lo está desarrollando y se espera que ya esté comercializado, en el año 2017.
Foto: fuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario