viernes, 18 de mayo de 2012

La molécula del olvido y del recuerdo (II)



Para poder llegar a todas estas conclusiones, los investigadores han llevado a cabo distintos experimentos, con distintos ejemplares de la mosca de la fruta, un modelo de animal, en que que se han llevado a cabo otros estudios sobre la memoria, que se pueden aplicar al ser humano. A las moscas se le sometieron a situaicones, en la que iban a recibir distintas “recompensas”, como podía ser, por ejemplo, la “comida”; o, también, pequeños “castigos”, como pueden ser pequeñas descargas eléctricas, que van asociados a diversos olores. Durante dichos procesos de adquisición de la memoria olfativa, los científicos han registrado los cambios, que se producen en el cerebro. Los resultados que han mostrado que un mismo neurotransmisor, la dopamina, que puede inducir al aprendizaje -a través de la estimulación del receptor dDA1-, o bien del propio olvido -si se va a unir al receptor DAMB. Los investigadores sostienen que la coexistencia de dichos mecanismos, a lo largo del proceso de adquisición de nuevos recuerdos, va a funcionar para poder filtrar aquellos que son los verdaderamente importantes y nos podremos fijar en el proceso, que se conoce como consolidación, tras el que los recuerdos están a salvo de aquellos procesos de olvido, a través de la dopamina.
Foto: fuente

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