viernes, 18 de mayo de 2012

Los pollos, dentro del cascarón, escuchan y piensan.



Un equipo de investigadores ha sido capaces, por primera vez en la historia, monitorizar el cerebro de un embrión de pollo y ha logrado demostrar que la actividad cerebral superior, que va a permitir la ejecución de tareas, que son muy complejos, inicia mucho antes de la eclosión del huevo. En estudio, que se ha publicado en Current Biology, una prestigiosa revista, donde han participado investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). En dichos experimentos, los científicos han logrado obtener las imágenes tridimensionales, con la ayuda de una tomografía computerizada de rayos X (TC) y diversas técnicas de imagen funcional de emisión de positrones (PET) para poder analizar cómo va a reaccionar el embrión de pollo, al exponerlo a una sonido, que va a tener un determinado significado, cuando vaya a nacer (por ejemplo, el de una gallina que avisa de un determinado peligro). Y fueron capaces de observar que, así, la actividad va a ir aumentando y el cerebro del pollo va a despertar, o sea, pasaba de un estado de sueño a uno nuevo de vigilia, en espacial, cuando estamos hablando de la fase final del desarrollo del embrión (en resumen, el 20% final). Pero, también, han mostrado que no sucede lo miso cuando el sonido es un ruido muy parecido, pero, sin ningún tipo de significado, para el propio pollo.
Foto: fuente

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